Todos nos hemos sentido así alguna vez con alguien, pasamos
por esa etapa donde no sabemos si irnos es lo mejor, pero aun sentimos mucho y
eso nos impide pensar. Hay decisiones que tomar, pero las posponemos, dejamos
pasar el tiempo y postergamos, dolorosamente postergamos.
Hay que decidir ¿seguir o soltar?, y de ser sí la respuesta ¿cuándo?,
¿cómo? Esas preguntas nos rebotan en la cabeza todo el día e incluso nos causan desvelos, y de repente
cuando creemos que ya decidimos aparece nuevamente la duda de si seguir o no.
Me encanta esa frase y definitivamente hay que hacerlo
cuando son dos ganas, dos decisiones, dos dispuestos a la lucha. Énfasis cuando
hay dos, cuando aún hay amor y se reconocen ambos es sus respectivas
responsabilidades para asumir nuevamente la construcción de una relación
funcional para ambos. Decidir sanar una relación siempre es de dos, uno solo no
puede con la carga.
Soltar cuando el otro ya no está es un proceso de duelo que
nos cuesta aceptar, usualmente hay una frase de promesas y ofertas pero muchas
veces eso ya no es suficiente para seguir, perdimos la fe, la confianza y el
deseo de estar ahí.
La frase es dolorosamente cierta, muchos quieren regresar y
ya pasó su tiempo, la magia se perdió, ya no causa el mismo impacto e incluso
puede ser incómodo para alguno de los dos. Querer regresar cuando el otro ya no
está dispuesto es generarse uno mismo más dolor e incluso podemos llegar hasta
a vivir rechazos muy intensos, rogar ya no tiene sentido y sobretodo caemos en
el riesgo de volvernos acosadores del otro, entre otras cosas. Al final sino
ponemos limites a nuestros comportamientos nos volvemos una caricatura de
nosotros mismos faltándonos el respeto e incluso frente al otro quedamos cada
vez peor, muchas veces he escuchado la voz de horror al decir “mi ex parece el
meme de la novia psicópata, siguiéndome aun”, y más de una vez me ha tocado
llevar a la reflexión a alguien que se está comportando así, en ambos casos eso
produce más rechazo y decepción, es la lápida de la relación.
Quedarme, sí. Reitero que vale el esfuerzo si somos dos
dispuestos, pero si solo es un es hora de soltar y la frase siguiente lo
explica exactamente…
Dejamos ir nuestros sueños y proyectos con esa persona, nos
duele que no sea como lo planeamos. Dejar ir esa parte que ya no es nuestra
pero que nos negamos a aceptar que se va o se fue, que creo necesitar para
vivir feliz y bien. No es así, no necesitamos a nadie para ser feliz, necesitamos
ser felices y compartir eso con alguien.
Si realmente es con nosotros no tenemos ningún motivo para
suplicar y rogarla, para tratar de cambiar para hacer de nosotros el ser
perfecto para él o ella; la persona que nos ama no nos quiere cambiar, si nosotros
queremos hacer cambios es por decisión propia pero no como condición para una
relación.
El amor no puede imponerse y tampoco debemos imponernos
quedarnos cuando ya no hay nada que hacer, que se queden con nosotros por
lastima o chantaje no nos hace felices, contrariamente nos hunde en la
inseguridad, la desesperación y la sensación de pérdida constante lo que nos
vuelve aún más asfixiantes con nuestras parejas.
Irme o quedarme es cuestión de amor propio, no de odio al
otro o que nunca lo ame, a veces nos vamos exactamente porque lo amamos tanto
que hoy que no funciona no queremos llevarnos un mal recuerdo o terminar casi
odiando al otro. Sí, eso dije, amor propio (leyó bien), tengo que amarme
tanto para darme a valer y no quedarme en una relación agotada y sin futuro solamente por
lastima o por culpa, y mucho menos por el que dirán.
Al final, si me quedo el otro sentirá
que lo maltrato por mi indiferencia o porque ya no siente que lo hago porque me
nace sino por obligación las conversaciones se volverán agobiantes y muchas
veces retirare mi mano porque su contacto me incomoda, porque sin querer me
alejare y cada vez será menos la risa y
el compartir… alguien que amé no merece eso, pero yo tampoco me merezco eso.




A mi me cuesta trabajo entender que el daño que hice me hace verme siempre mal y eso me tiene cansado, no puedo cometer el mas minimo error porque soy juzgado como lo mas malo que existe y siento que la vara con la que me miden es muy injusta, pero la pregunta es como lidiar con esto y como evitar cometer esos minimos errores para que no me culpen tan duramente, si bien es cierto yo hice mucho daño pero doy la cara, estoy luchando por recuperarla no he desistido de esa idea pero tambien siento que debo soltarla por el mismo amor que le tengo. me puede decir que hacer.
ResponderEliminar