miércoles, 31 de enero de 2018

DECIR ADIÓS...


Decir adiós… asusta, duele, nos llena de incertidumbre y mucho más.  Cerrar una puerta cuando lo que realmente queremos es dejarla entreabierta porque lo último que dejamos morir es la esperanza.

Llora, llora y sigue llorando por unos días, definitivamente el llanto nos desahoga y nos permite luego ser más objetivos. Pero no llores toda la vida!



Hay dos tipos de dolor al decir adiós, el que sabe que es lo mejor y ya no está enamorado o amando a una persona, y el otro más complejo de manejar: te amo pero sé que no me convienes o no me amas. 

Cuando el sentimiento murió el dolor es diferente, pero no por ello deja de ser difícil. Para muchos dejar a la persona es sumamente complejo, desde la lastima hasta el temor a que el otro pierda el control y nos chantajee e incluso que nos ataque si nos vamos, en este rubro hay cantidad de historias de dolor hasta historias de terror.

El punto es que no es su historia es la de otra persona, se debe aprender que cada relación es única,  debe enfrentar que es hora de irse, que seremos satanizados en el proceso, acusados de que nunca amamos, que somos egoístas por pensar solamente en nosotros, que no valoramos lo que tenemos  y un largo etc.

Nos cuesta tanto entender que en el amor, no hay resurrecciones. Una cosa es estar herido o enojado ahí aún hay algo que hacer por esa relación, pero cuando se va el amor no hay vuelta atrás, y no por eso somos los malos. El amor se agota por muchas razones, la más frecuente las expectativas irreales sobre el otro, pero amamos y expresamos en su momento como podemos hacerlo. El amor es para siempre como sentimiento pero en pareja es construcción diaria y una decisión personal, no basta solamente el sentimiento para mantenerla viva. Amar requiere dos que quieran luchar por la relación, que estén dispuestos a aprender, crecer, perdonar, reír, apoyar, conversar, callar y un largo etcétera lleno de vivencias cotidianas.

El problema más común que encontramos es el no me aman, me dejaron de amar o no les convengo y el sentimiento suele ser: siento que me muero. En el momento que nos damos cuenta que el otro se cansó, que ha dejado de luchar, que tiene de alguna manera claro que ya no puede más o que dio todo lo que podía dar, en ese momento se nos derrumba el mundo. A este instante vienen los ataques de cólera y desesperación, las crisis de ansiedad, la desesperación, las promesas de cambio y las efímeras manifestaciones de las cosas van a cambiar, entre otras. Cada uno reacciona según su carácter y su experiencia de vida.

Duele, por supuesto que duele, pero no es el fin del mundo, es el fin de una etapa de su vida en la que vivió lo que debía vivir y ahora toca aprender ¿qué paso para que las cosas no funcionaran?, una vez pase el llanto y la rabia, deténgase a pensar que puede mejorar usted como persona. Es cierto el otro también se equivocó pero es uno quien debe aprender.

Parte importante del aprendizaje es: PASE LA PAGINA, deje de buscar información de la persona y no permita que le estén dando detalles de su actual vida, el corazón sana mejor sin estar tocando la herida. Cuesta pero es lo que hay que hacer, la mayoría de nosotros nos cuesta cumplir porque creemos que si nos damos cuenta nos decepcionara pero no es así, simplemente nos mantendrá la herida abierta, pase la página, acepte que se terminó.  

Segundo punto, ACEPTE QUE SE TERMINO, reitero las resurrecciones amorosas no existen. Deje de ser el o la ex cuasi psicópata que está llamando, buscando e insistiendo eso solo hace que la persona reafirme que la mejor decisión fue dejarlo o dejarla, porque usted no entiende limites, porque no puede entender ni respetar los sentimientos y decisiones del otro. Los ex rogones o perseguidores simplemente caen mal, suelen ser la persona que creen que ganaran algo cuando realmente están perdiendo todo desde la dignidad hasta el respeto por ellas mismas y el otro.


Tercero, ACEPTE QUE HUBO SENTIMIENTOS HACIA USTED, deje de pensar de forma extremista y trate de bajar el drama. Que lo hayan dejado de amar no significa que nunca lo amaron, simplemente quiere decir que el amor en esa pareja no funciono, pero que sí hubo, mucho o poco, pero hubo. Esas actitudes de nunca me quisiste, fue mentira y demás lo único que logran es deteriorar su autoestima y reafirmar al otro que es mejor irse.



El reclamar lo que hice por ti y no valoraste, sacar todas nuestras cualidades, explicitar los sacrificios que hicimos y demás elementos que aportamos a la relación es una forma de trasladar la responsabilidad al otro e intentar hacerlo sentir culpable, al principio puede funcionar pero tarde o temprano nos cansamos del héroe trágico y dejamos de aceptar apoyo y ayuda porque el costo emocional es demasiado alto. Definitivamente actuar así provoca que el otro se termine de alejar.




Cuarto, CRÉALO, PASARA.  Aunque sintamos que nuestro mundo se derrumba y nos aterra volver a sentir ese dolor, pasara. De amor no vamos a morir, pero sí serán unos días difíciles, pero los podremos llevar. Los ataques de ansiedad se irán, volveremos a sonreír, nuestra vida continuara, pero eso implica decidir que nos merecemos una vida, que merecemos amor en nuestra vida, que es cierto que esta persona se va pero eso no significa que nadie más nos amara. Ese es el verdadero problema, creer que nadie más nos amara, si piensa en eso es hora de revisar como esta su autoestima y autovalía, siempre es importante tener claro que somos personas a las que se puede amar, pero para ello, siempre primero usted debe amarse…


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